Madera de Emprendedor

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En España durante mucho tiempo en las escuelas y en las universidades no se introducían conocimientos económicos ni de emprendimiento. A los futuros trabajadores no se les formaba para desarrollar sus propios proyectos si no que se les formaba para trabajar para una empresa o bien para trabajar para el Estado. Posiblemente ese racional, así como la falta de políticas facilitadoras, han sido algunos de los factores junto a muchos otros de la elevada tasa de desempleo que constituye una constante en nuestro país comparado con otros de nuestro entorno.

En el tema tecnológico y que es el que nos ocupa a consultorías como GENESIS Biomed, el territorio representativo por antonomasia es sin duda Silicon Valley. Este polo que comienza a fraguarse durante la Segunda Guerra Mundial como una zona de investigación tecnológica de las grandes empresas (Fairchild Semiconductor o Hewlett-Packard) se transforma en los años 80 en un ecosistema para la creación de start-ups con recursos mínimos con un alto potencial de crecimiento y caracterizadas por su gran componente tecnológico. De esta manera y en las décadas sucesivas surgen empresas como Apple, Google, PayPal, Tesla, etc.

Los éxitos de estas empresas, surgidas de las ideas visionarias de jóvenes inicialmente con pocos recursos económicos para llevarlas a cabo, han hecho reflexionar al sistema educativo. Este ha decidido renovar los marcos teóricos, los contenidos pedagógicos y las metodologías didácticas para que los estudiantes reciban una “educación empresarial y en emprendimiento” para formar personas en competencias que les permitan ser protagonistas de sus propias vidas y liderar el desarrollo de sus comunidades aprovechando oportunidades para la creación de proyectos empresariales.

Pero además de la formación, que resulta fundamental, el emprendedor también tiene que tener una serie de cualidades para permitir que su proyecto prospere y no fracase como sucede en el 95% de los casos, porque solo con la formación no es suficiente.

¿Y cuáles son esas cualidades? A continuación enumeramos algunas de ellas:

Resiliencia: Emprender es un camino tortuoso donde es muy importante tener la capacidad de recuperarse de situaciones complicadas y seguir avanzando hacia el futuro. El emprendedor debe aprovechar las dificultades para obtener un beneficio que le permita obtener recursos útiles para el futuro.

Gestión del cambio: El cambio es algo que está presente en la vida y que hay que adaptarse a él. Las planificaciones son situaciones hipotéticas de futuro que en la mayor parte de los casos no se convierten en realidad. Como decía Heráclito “no hay nada permanente excepto el cambio”. Situaciones como la crisis de Lehman Brothers que derivó en una crisis sin precedentes, la irrupción del COVID o la actual invasión de Ucrania son claro ejemplo de cómo es imposible predecir lo que va a pasar. El emprendedor debe ser capaz de anticiparse a los cambios y proponer medidas de contingencia.

Comunicación: Un emprendedor tiene que tratar con todos los stakeholders del ecosistema, en este caso de salud, incluyendo a inversores, proveedores, asociaciones de pacientes, etc. Saber adaptar su discurso y su registro a cada uno de ellos es importante. Hay que ser empático con algunos y exigentes y resolutivos con otros. Saber hacer llegar la información de manera clara e inequívoca es importante.

Dotes financieras: Una idea puede ser maravillosa pero al final siempre todo desemboca en la necesidad de recursos financieros para llevarla a cabo. Tener conocimientos financieros es indispensable para poder hacer que el proyecto avance y no se quede parado por temas de financiación. Entender los términos financieros, realizar el balance de situación, la cuenta de pérdidas y ganancias, previsiones, ratios, etc. es indispensables.

Pragmatismo: Cuando uno emprende y muy especialmente en el área de la biomedicina, es necesario no dejarse llevar por los sentimientos y valorar la evolución del proyecto de manera realista y pragmática. Cuando nos movemos en el área sanitaria, muchas veces el desarrollo del fármaco o del producto no resulta de la manera deseada y, aunque hay que ser persistente en determinados aspectos, también hay que saber a veces tomar decisiones cuando se observa que la evolución no es la esperada y que ese camino nos conduce al abismo. No llegar a la meta no puede ser interpretado como un fracaso, sino como un aprendizaje, los factores que influyen en el desarrollo del proyecto son tan variadas que a veces hay que asumir que se ha hecho todo lo posible pero que es necesario abandonar el proyecto antes de que las deudas financieras nos arrastren a un punto sin retorno.

Equilibrio mental. Ya hemos comentado que el camino del emprendimiento es un camino tortuoso que aunque te permite desarrollar tus inquietudes y disfrutar de momentos de gran satisfacción también tienen momentos de incertidumbre, estrés y desasosiego. Tener un equilibrio mental es muy importante para poder enfrentarse a esas situaciones. Ahí es donde también es muy importante el compromiso familiar que acompaña al emprendedor. El respaldo de la familia es importante para poder hacer frente a esas situaciones y también para comprender las largas jornadas y compromiso hacia el proyecto que supone el emprender y crear una empresa.

Creatividad: la búsqueda de soluciones creativas ante la adversidad es una cualidad muy importante del emprendedor. Saber encontrar la salida cuando parece que no la hay, encontrar el recoveco por el que escabullirse del problema es fundamental.

Manejo de herramientas tecnológicas: Hoy en día la tecnología abarca todas las áreas por eso es muy importante estar actualizado en las herramientas existentes o nuevas que nos puedan permitir gestionar mejor nuestros recursos y ahorrar tiempo en la gestión de la empresa. Eso juntamente con unos procesos definidos de trabajo apoyan un trabajo sistemático y ordenado que nos permitirá controlar mejor las situaciones.

Estas cualidades son algunas de las principales, pero a estas hay que mencionar otras como la paciencia, la confianza en uno mismo y sobre todo la pasión sin las cuales cualquier meta que uno se proponga en la vida no son alcanzables.

Luego ya lo sabe querido lector si usted posee estas cualidades no se amilane y emprenda …

Cualidades de un emprendedor
Resiliencia
Gestión del cambio
Comunicación
Dotes financieras
Pragmatismo
Equilibrio mental
Creatividad
Manejo de herramientas tecnológicas
Paciencia, confianza en uno mismo, pasión